Programa de Maestría y Doctorado en Historia
de la Universidad Nacional Autónoma de México

Presentación, objetivos y antecedentes del Programa

Presentación

El Programa de Maestría y Doctorado en Historia obedece a un enfoque interdisciplinario del conocimiento, que permite abordar de una manera integral las relaciones sociales, económicas, culturales y políticas que determinan los procesos de transformación en ámbitos amplios.

Se propone formar profesionales de alto nivel, capaces de analizar, con profundidad y rigor, los problemas que plantea el conocimiento de nuestro devenir, con el respaldo de las fuentes bibliográficas, hemerográficas y documentales, utilizando las herramientas teóricas, metodológicas e historiográficas apropiadas.

Los maestros y doctores formados en el Programa tendrán capacidad para realizar investigación, impartir docencia y realizar labores de difusión en su campo de conocimiento; serán profesionales capaces de integrarse a equipos interdisciplinarios a fin de preservar y resguardar el patrimonio documental y cultural del país y difundir ampliamente el conocimiento de la Historia.

En los últimos años en el sistema educativo nacional se han hecho señalamientos acerca de la necesidad de que aumente el número de estudiantes en el nivel de posgrado. Por parte de los estudiantes, se ha incrementado el interés por cursar posgrados. Muchos jóvenes recién egresados de la licenciatura están interesados en continuar su formación académica. El mercado laboral está sumamente competido y ello implica la exigencia de mayores grados académicos, incluso para quienes ya tienen trabajo. Quienes realizan investigación histórica son requeridos para trabajar en archivos y en institutos de investigación. Asimismo, se ha incrementado el establecimiento de instituciones educativas de nivel medio superior y superior, han surgido nuevos museos, revistas de difusión y espacios en diversos medios de comunicación que requieren el trabajo de especialistas en nuestra área.

Por un periodo prolongado los seminarios ofrecidos en el posgrado de Historia, así como los proyectos de los alumnos se centraron en el estudio de la Historia de México. Sin embargo, tanto en la Facultad de Filosofía y Letras como en el Instituto de Investigaciones Históricas, hay especialistas que estudian procesos históricos en ámbitos distintos al territorio nacional. Por otro lado, en los últimos años se ha presentado una mayor demanda por parte de los alumnos respecto de temas que están ubicados en espacios diversos. Las mayores facilidades de consulta de fuentes a través de medios digitales, así como la posibilidad de acceder a apoyos económicos hace viable la ampliación a la Historia Universal del Programa. Es preciso considerar que la investigación histórica requiere mayor especialización a través de la aplicación de nuevos enfoques y teorías.

Objetivos

  El objetivo fundamental del Programa es formar historiadores de alta calidad que serán investigadores capaces de realizar estudios que ofrezcan una aportación al conocimiento histórico. La orientación fundamental del posgrado es la investigación, la cual, a su vez, es la base para que el docente y el divulgador realicen sus tareas y renueven permanentemente los conocimientos. 

El historiador se ocupa del estudio del pasado para la comprensión del presente. Para ello realiza investigaciones que se proponen resolver problemas de carácter histórico a través de la búsqueda, análisis crítico, interpretación y empleo riguroso de las fuentes.

El trabajo del historiador es indispensable para transmitir a la sociedad un conocimiento analítico y valorativo del pasado que permita a sus integrantes actuar con responsabilidad en el presente. El conocimiento del pasado, entre otras cosas, explora y valora la formación y el funcionamiento de las identidades.

El Programa se abre al estudio de la Historia Universal a partir de la perspectiva específica del devenir histórico de México y del desarrollo teórico e historiográfico propio, enriquecido con las aportaciones metodológicas de otras tradiciones. Todo ello constituye el valor distintivo de la vocación humanística de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Antecedentes

Unos años después de la fundación de la Escuela Nacional de Altos Estudios, en 1916, al contar con la colaboración de los maestros del Museo Nacional recién incorporados a la Escuela, se estableció un Plan General de Estudios de Maestría y Doctorado. Salvo un breve paréntesis entre 1929 y 1931, en las décadas que siguieron y hasta 1959, sólo se otorgaron los grados de maestría y doctorado. En ese último año se estableció la Licenciatura en Historia.

A partir de 1931

Se deslindó el contenido de cada uno de los niveles de maestría y doctorado: se estipuló que para el doctorado, además de los cursos de maestría, se debían cursar seis semestres de diversas materias. En 1939, al separarse la Historia y la Geografía, que pasó a la Facultad de Ciencias, se establecieron dos áreas de conocimiento: Historia Universal e Historia de México. Cada una contó con dos especialidades: la primera se dividió en Historia antigua y medieval, e Historia moderna y contemporánea; la segunda, por su parte, contó con la especialidad en Conquista, Virreinal y Guerra de Independencia, y con la de Historia moderna y contemporánea. En los años que siguieron, se abrió un tercer campo de especialización: Historia de las Artes Plásticas, que con el tiempo se transformó en un nuevo posgrado, el de Historia del Arte.

A partir de 1939

Para el doctorado se estableció como requisito cubrir cuatro cursos monográficos que se le asignarían al alumno de acuerdo con su perfil académico. Conforme pasaron los años, el número de cursos aumentó, primero a seis y, en 1956 a doce materias. Además, los doctorandos debían “formarse como investigadores especializados en una determinada rama del saber.”

En 1959

El doctor Francisco Larroyo promovió la revisión del Capítulo de Títulos y Grados del Reglamento Interno de la Facultad, con lo cual se separaron los tres niveles de estudio: licenciatura, maestría y doctorado.

En 1967

El Consejo Universitario aprobó un Reglamento General de Estudios Superiores, el cual se concretó en la Facultad en 1972, cuando dicho Consejo aprobó un nuevo Plan de Posgrados de la Facultad, conformado por una estructura similar: cuatro cursos monográficos, tres seminarios monográficos y dos seminarios de investigación y tesis. En Historia se establecieron dos especializaciones: Historia de México e Historia del Arte.

En 1986

Se aprobó un Nuevo Reglamento General de Estudios de Posgrado con el cual se estableció el sistema tutoral de doctorado. Dicho reglamento fincaba el otorgamiento del grado en la elaboración y presentación de una investigación original supervisada por un comité tutor.

En la década siguiente, en 1996

Se aprobó un Nuevo Reglamento que dio vida al actual Programa de Maestría y Doctorado en Historia de la UNAM, con la integración de dos entidades participantes, la Facultad de Filosofía y Letras y el Instituto de Investigaciones Históricas. Este reglamento estableció un Comité Académico que, de acuerdo con la legislación, es el cuerpo colegiado responsable de conducir la vida académica del posgrado.

En 2006

Con la aprobación del nuevo Reglamento General de Estudios de Posgrado en septiembre de 2006 se planteó la necesidad de adecuar y modificar los planes de estudios que integra el Programa. Para el caso de la maestría, las actividades académicas dejarán de estar centradas en la Historia de México, para orientarse hacia un enfoque mundial de la Historia, a partir de nuestra perspectiva.

Aunque se han incorporado nuevas regiones y temáticas, el Programa sigue concediendo un mayor peso a la Historia de México. Esto puede constatarse en la temática de los seminarios impartidos y en los temas de investigación desarrollados por los alumnos. Los historiadores formados en nuestro posgrado seguirán generando conocimientos que permitan conocer con mayor profundidad la historia de México. No obstante, al estudiar temas de Historia Universal serán capaces de tener una percepción más amplia del devenir nacional.

Es conveniente destacar que nuestro posgrado es y seguirá siendo líder mundial en el conocimiento y estudio de la Historia de México, sitio que debe conservarse y para lo cual contamos con los mejores investigadores y profesores que lo garantizan.

El actual Programa continúa la tendencia general de los estudios de posgrado dirigidos hacia el desarrollo de habilidades para la investigación que permitan reforzar el desempeño profesional en docencia y difusión.